¡Cuidado!

Cuando mi hija -hoy de tres años- tenía dos se lanzaba como loca a por cualquier cuchillo que encontrara encima de la mesa. Cuando eso ocurría alguien le decía “ez duzu labana hartu behar oso arriskutsua da eta” y poco a poco hemos ido consiguiendo que abandone esa peligrosa costumbre. Ahora, cuando se sienta a la mesa se dedica a recoger los cuchillos de todo el mundo y dejarlos a un lado diciendo que son muy peligrosos -tendremos que ver cómo recuperamos esta situación-.

El párrafo anterior puede resultar chocante en un blog dedicado al análisis de datos cuantitativos pero es fácil anticipar por dónde van los tiros: no cabe duda de que el acceso a los paquetes de análisis de datos es muy deseable ya que pone al alcance de cualquiera la posibilidad de analizar datos y obtener de ellos información sobre la que tomar decisiones. Operaciones que hace diez años eran impensables se hacen hoy en día de forma rutinaria y esto, sin duda, es muy bueno. Sin embargo, all that glitters is not gold, y esta democratización del software tiene también un efecto perverso: semejante potencia de cálculo en manos inexpertas es como un arma en manos de un niño: ¡peligro!.

Esto es lo que ocurrió la semana pasada: un compañero de facultad me pidió que echara un vistazo a ciertos resultados que le había enviado por correo un doctorando cuya tesis dirige. El doctorando había elaborado un cuestionario y lo había administrado a un conjunto de 188 encuestados. Su interés radicaba en evaluar si el cuestionario era fiable y válido.

Es bien conocido que uno de los índices más comúnmente empleados para evaluar la fiabilidad -mejor dicho, la consistencia interna- de un instrumento diseñado para medir un concepto es el alfa de Cronbach. Este índice se calcula de manera muy simple y muchos paquetes estadísticos -por ejemplo, SPSS- lo incluyen entre sus opciones.

Pues bien, el doctorando, empeñado en evaluar la fiabilidad de su cuestionario y orgulloso poseedor de una licencia de SPSS seleccionó Analizar / Fiabilidad / Alpha de Cronbach en su flamante SPSS v16 y realizó un análisis de fiabilidad de todo el cuestionario. El error es de dimensiones galácticas:

  • En primer lugar, un análisis de consistencia interna debe realizarse de modo individual para cada uno de los diferentes conceptos o constructos que se trata de medir con el cuestionario. No tiene sentido un análisis global de la fiabilidad cuando se miden conceptos tan distintos como notoriedad de una marca de vehículos, actitud hacia la publicidad o valoración de ciertos atributos del vehículo.
  • En segundo lugar, y aún mucho más grave, es el hecho de incluir entre las variables sujetas al análisis de fiabilidad algunas de naturaleza cualitativa tales como el sexo del encuestado, su nivel de estudios o la marca de vehículo adquirida. Resultaba muy curioso ver en los resultados como ¡la marca de vehículo promedio era 13,27 con una desviación estándar de 3,18!

¡Si es que hay que tener cuidado con el SPSS, que lo carga el diablo!

Una respuesta a ¡Cuidado!

  1. Ana dice:

    Muy bueno.!!
    Me ha ilustrado para mi tarea

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